El camarón azul de Malasia (Macrobrachium rosenbergii)
Transcripción
El camarón azul de Malasia (Macrobrachium rosenbergii)
El camarón azul de Malasia (Macrobrachium rosenbergii), de agua dulce, fue introducido a inicios de los 80’s por iniciativa de la Misión Técnica de Taiwan, debido a que las especies nativas (Macrobrachium carcinus y M. acanthurus) no tienen las características de crecimiento rápido y baja agresividad requerida para cultivos comerciales. Los camarones nativos no soportan densidades de cultivo en estanques superiores a 3/m2, lo que los hace económicamente no viables. Los camarones marinos (Penaeus vannamei, P. stylirostris y P. monodon) fueron introducidos a mediados de los 80’s, ya que para la especie nativa (Peneaus schmitti) el cultivo comercial no está propiamente documentado. Otra especie recientemente introducida es la Cobia (Rachucentron canadum), realizada por Aquigigante Dominicana S.A. en el año 2005, y luego por Maricultura Caribeña S.A. De las citadas especies, sólo los langostinos de agua dulce, camarones marinos, tilapias, carpas, doradas y en este año la cobia, han sido producidas de manera continuada y exitosa con propósitos comerciales. A nivel de datos de producción, en los años ochenta en el país operaban 40 granjas acuícolas con un área total de 290.3 ha, de las cuales 109 ha estaban en pleno funcionamiento, distribuidas de la siguiente manera: Tabla 2: Especies acuícolas cultivadas en la República Dominicana en los años 80 ESPECIES HECTAREAS en CULTIVO RENDIMIENTO Camarones marinos (Litopenaeus spp.) 49 ha 1,000 kg/ha/año Camarones de agua dulce (M. rosenbergii) 25 ha 1,500 kg/ha/año Peces (tilapias y carpas) 35.71 ha 8,763.6 kg/ha/año Fuente: ADOA 2000 En esta década la acuicultura recibió su mayor estímulo, con la promulgación de la ley 409 de Protección e Incentivo a la Agroindustria, y financiamientos del Banco Agrícola, Banco de Reservas y el Fondo FIDE del Banco Central. Más de 60 granjas de diferentes tamaños se establecieron en ese período, ubicándose la gran mayoría en el área de Bayaguana y Monte Plata. Las especies que más se cultivaron comercialmente fueron: el camarón marino (L.vannamei), el langostino de agua dulce (M.rosenbergii), las tilapias nilótica y roja, las carpas común, espejo y plateada y los mejillones de agua dulce (Anodonta woodiana) en menor escala, existiendo también alguna crianza de peces tropicales. La SEA contó con la asistencia de la Misión Técnica de Taiwán, con un programa de fomento a la producción en acuicultura utilizando la especie M. rosenbergii. En esta época se construyó la Estación Modelo de Producción de Acuicultura de Azua con el apoyo de Israel. Concomitantemente con el proceso técnico experimental, el Estado creó las bases jurídicas, institucionales y de incentivos para que el sector privado incursionara en la acuicultura, la cual resultó atractiva, especialmente por los altos rendimientos de los proyectos de camarones, tanto de agua dulce como de agua salada. Ya para 1990 se contaban en el país con unas 67 granjas y proyectos, según ADOA, 2000. Sin embargo, como se observa en la tabla 3 adjunta, desde ese momento, han ido desapareciendo empresas, actualmente construidas pero operativamente abandonadas. El año 2002, según el Diagnóstico de la Acuicultura publicado por el IDIAF (García 2003) marca un pequeño despunte sobre los anteriores, para volver a disminuir las empresas en producción en el censo realizado en el 2006, que refleja que un 20.3% del total de las granjas de acuicultura instaladas en el país están actualmente en producción, frente a un 79.7% de la capacidad instalada que se encuentra inactiva.