ALBERTO - Galería Fernández
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ALBERTO - Galería Fernández
ALBERTO REGUERA Paisajes sin límite Del 20 de septiembre al 10 de noviembre de 2012 PRESENTACIÓN ALBERTO REGUERA ES UNO DE LOS ARTISTAS ESPAÑOLES CON MAYOR PROYECCION INTERNACIONAL. Alberto Reguera abrirá la nueva temporada 2012 - 2013 de la galería Fernández-Braso donde expondrá una selección de sus últimas obras. Reguera (Segovia, 1961), partiendo de los postulados clásicos de la pintura abstracta, trata de evolucionar el género pictórico sobrepasando sus límites físicos y fusionándolo con otras disciplinas artísticas como son la escultura y la instalación. A partir de ahí Reguera concibe cada muestra como un proyecto artístico pensado específicamente para el espacio donde se desarrolla la exposición, y donde es tan importante la obra como objeto independiente y autónomo, como en relación al conjunto. Paisajes abstractos tridimensionales que forman instalaciones pictóricas que se expanden y que ofrecen una mayor profundidad visual al espectador. Reguera, de esta forma, entiende que «no hay fronteras entre la pintura, la escultura y la instalación”. El autor ve necesario enseñar este momento de transición en su trabajo, ya que no se había expuesto de esta forma en Madrid, para luego poder ubicar los siguientes pasos que quiere mostrar. Destaca el aspecto interactivo de estas obras, pues dependiendo de donde se sitúe el espectador así podrá construir su particular “campo de visión”. Alberto Reguera es uno de los artistas españoles más activos a nivel internacional. Vive entre Madrid y París, y cada vez con más presencia expositiva en Asia. De sus proyectos individuales destacamos “Beyond Form”, expuesto en el Sculpture Square de Singapore (2008) y el City Hall de Hong Kong (2010). Fue el único español seleccionado en “Exhibit E”, Washington DC. Y “Espace et Matière” (Instituto Cervantes de Bruselas). Ha participado en “Relevos”, con Rafael Canogar, en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. Recientemente, en “Assises”, en la sede central del Ministerio de Cultura francés en Paris. En esta misma ciudad, expuso este mismo año sus instalaciones pictóricas en la Place du Louvre, Festival International de la Diversitè Culturelle, muestra esponsorizada por Unesco. También, en el Museu de Alfandega, Oporto; Musée éphèmère, Montèlimar, Francia… Barcelona, Junta de Castilla y León entre otros. Entre los premios y menciones que ha recibido destacan el de la Academia de Bellas Artes de París en 1995 y Premio “El ojo crítico” de Madrid en 2001. Acaba de convertirse en uno de los artistas incorporados a la Colección CEIBS de Shanghai, donde ha residido para realizar in situ dos de sus pinturas expansivas. Además, tiene obra en la Marc Moyens Collection, Washington DC, Collection Phillipe Delaunay Paris; Silverwood Collection, Estados Unidos; Biblioteca Luis Arango, Bogotà; Zurich Financial Services, Zurich; Global Art Source, Zurich; Musée de la Publicité. Collections Nationales, Musée de Louvre, París; Museo Municipal de Arte Contemporáneo, Madrid; Fundación Juan March, Madrid; Ph Nall Daes Collection, Oslo; Colección BBVA, Madrid; Colección Testimoni, Caixa de Aberto Reguera por Oriol Nieto. COLORES METÁLICOS RETORNANDO AL CUADRO. Técnica mixta sobre lienzo. 80 x 80 x 16 cm. 2012. BIOGRAFIA Alberto Reguera nace en Segovia, en 1961. Actualmente vive entre País y Madrid. En 1984 asistió al Seminario de Arte Contemporáneo “El Arte en el S. XX”, impartido en la escuela de Arte del Louvre, en París. En 1985 obtiene la Licenciatura en Historia Moderna por la Universidad de Valladolid. A partir de estas fechas es seleccionado en varias ocasiones en los Talleres de Arte Actual del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde recibió enseñanzas sobre innovaciones de la técnica pictórica contemporánea. De entre los maestros que tuvo, podemos destacar a Lucio Muñoz. En los años 1994 y 2001 sus trabajos se exhibieron en el Stedelijk Museum de Amsterdam, donde el músico holandés Bart Spaan interpretó algunas de sus composiciones contemporáneas, inspiradas en las pinturas de Alberto Reguera. En 1995 recibió el premio de la Academia de Bellas Artes de París, especialidad de Pintura. En 1999 diseñó el cartel anunciador del Festival de Teatro de París. En 2001 ganó el Premio de “El ojo crítico” de Madrid. Este mismo año participó en el proyecto “Relevos”, con Rafael Canogar, en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. En 2003 fue elegido por un jurado de Washington D.C. para ser el único representante español en “Exhibit E” que se celebró en la capital norteamericana. Ha colaborado en proyectos de pintura y poesía con Francisco Pino y Andrée Chedid. FONDANTE MATIERE. Pintura Expansiva. 60 x 60 x 11 cm. Técnica mixta sobre lienzo, 2012. Vista frontal. ASCENDING PIGMENTS. Pintura Expansiva. Óleo sobre lienzo. 200 x 200 x 20 cm. 2010. Vista frontal y laterales. EXPOSICIONES INDIVIDUALES ULTIMAS EXPOSICIONES 2012 “Matières en Fuite”. Galerie Olivier Nouvellet. Paris tander. “Cadre-hors cadre”. Claude Samuel Gallery. Paris. 2009 “Campo de visión”. Antonio Machón Gallery. Madrid. “Escenario de la Pintura”. Galería Municipal “Manolo Alés”. Cádiz. 2011 “Three-Dimensional Abstract landscapes”. Karin Weber Gallery. Hong Kong. “Espace et Matière”. Instituto Cervantes. Bruselas. “L’Art du Paysage” Galerie Pascal Polar. Bruselas. 2008 Image et matière - réflexion - Photographie et peinture. Galerie Claude Samuel. Paris. Knokke. Galerie Pascal Polar. Bruselas. “Notes de voyages”. Galerie Olivier Nouvellet. Paris. “Expanding Painting”. Galeria Antonio Prates. Lisboa. “Acciones Pictóricas”. Sala Rivadavia. Cádiz. 2010 “Oeuvres sur papier”. Olivier Nouvellet Gallery. Paris. “Beyond Form II”. Exhibition Hall. Hong Kong City Hall. Hong Kong. “Declinaciones Pictóricas”. Galería Nuble. San- 2007 “Geomatric Landscapes”. Galerie Olivier Nouvellet. Paris. “Elemental Shift”. Alberto Reguera & Jeffrey Kroll. Scream Gallery. Londres. Alberto Reguera. Beyond Form”. Singapur. 2006 “Atmósferas con texturas” Galeria Arte Contemporánea. Antonio Prates. Lisboa. “Depth in the art of Painting” . Sala Robayera. Cantabria, España. “Luminous Landscapes”. Scream Gallery. Londres. Sara Rooney Gallery. Sydney. 2005 Valladolid Monasterio Nª Señora del Prado. Galerie Pascal Polar. Bruselas. Goldbachcenter. Global Art Source. Zurich. Alberto Reguera. Galerie Olivier Nouvellet. Paris. Museo Zuloaga. Iglesia de San Juan de los Caballeros, Segovia. España. 2004 “Nubes Veloces”. First Floor Gallery. Hamburgo. Galería Antonio Machón . Madrid. “Constelaciones”..Fundación Caneja (Palencia). - Sala de Exposiciones F.E.C. (Burgos). - Centro Cultural san Agustín. El Burgo de Osma. (Soria). Monasterio de santa Ana. (Ávila).- Museo de Salamanca. (Salamanca). 2003 Gallery K. Washington,D.C. “La Luz Liberada”. Galeria António Prates. Lisboa. “Atmósferas”. Instituto Cervantes. Londres. 2002 “Matière Flotante” . Global Art Source. Zurich. “L’espace et le quotidien”. Galerie Olivier Nouvellet. Paris. 2001 Galerie Pascal Polar, Bruelas. “Silencios”. Stedelijk Museum, Amsterdam. Galería Antonio Machón. Madrid. Art Paris. Stand Galerie Pascal Polar. Paris. Gallery K, Washington D.C. 2000 Galerie Olivier Nouvellet. Paris. Instituto Cervantes, Londres. Galeria Antonio Prates, Lisboa. Instituto Cervantes, Utrecht, Holanda. INTENSIDADES METÁLICAS. Técnica mixta sobre lienzo. 50 x 50 x 15 cm. 2012. Vista lateral y frontal. COLECCIONES CEIBS Collection, Shanghai. Museo Municipal de arte Contemporáneo de Madrid. Colección de Antonio Machón. Madrid. Colección Diputación deCádiz. Colección Robayera. Cantabria. Coleçao de Arte Moderna e Conpemporanea Cordeiros. Porto, Portugal. Phillipe Delaunay Collection. Paris. Colección Sianoja. Ayuntamiento de Noja, Spain. Silverwood Collection,VA ,USA Fundacion Real Madrid. Madrid, Spain. Caja de Extremadura. Spain Alcantasra-Lansberg Collection, New-York Zurich Financial Services, Zurcí. Switerland. Colección Premios Angel de Pintura. Madrid Fundación Juan March, Madrid. Biblioteca Nacional Luis Arango, Bogotá. Palacio de la Zarzuela, Madrid. Bangladesh National Museum, Dakkar. Colección Argentaria, Madrid. Colección Testimoni, Madrid. Reinichehipothekek Bank Collection, Madrid. Arte y Patrimonio, Madrid. Colección Caja Segovia. Colección de Arte de la Junta de Castilla-León. Antonio Prates Foundation, Lisbon. Musée de la Publicité. Collections Nationales, Musée de Louvre, París. Colección Diputación de Córdoba. Global Art Source Foundation, Zurich. Marc Mayers Collection, Washington D.C. Nicomedes Gª Gómez Foundation, Segovia. Dr. Urs. Schenker Collection, Zurich. Bianchi Collection, Zurich. Wellington Collection, Madrid. Fundación El Adelantado de Segovia. Heger Collection, Oslo. Adquisición del Concurso Nacional de Artes Plásticas. Alcorcón, Madrid. Brigitte et Jacques Gairard, France. P.N. Dahl Naess Collection, Oslo. Dewhurst Collection, Greenwich, USA. FONDANTE MATIERE. Pintura Expansiva. 60 x 60 x 11 cm. Técnica mixta sobre lienzo, 2012. Vista lateral. COMBATES CELESTES. Técnica mixta sobre lienzo. 200 x 200 x 16,5 cm. 2012. Vista lateral y frontal. PREMIOS 2008 XVII edición Premio “Cultura Viva. Artes Plásticas”. Toledo. 2005 Accesit Especial. Premio “ANGEL” de Pintura 2005. DISA. Madrid 2001 Nombrado “Segoviano del año” por su trabajo crativo. Segovia. Segundo Premio Nicomedes García. Fundación Gómez. Segovia. Premio “El Ojo Crítico” de las Artes. Madrid. 1995 Premio del Concurso Anual de la Academia de Bellas Artes de Paris. Paris. 2004 Accesit Premio “ANGEL” de Pintura 2004. Premio “Tierras de Segovia 2004”. A la mejor trayectoria profesional. 2003 Premio “Racimo de 0ro 2002” de Pintura. Valladolid. 2002 Mención Especial. IV premio de Pintura TO- TEXTURAS CON VOLUMEN. Técnica mixta sobre lienzo. 50 x 50 x 16 cm. 2012. Vista lateral. MOVIMIENTOS TELÚRICOS. Técnica mixta sobre lienzo. 210 x 130 x 16,5 cm. 2012. Vista lateral y frontal. NOCTURNAS MATERIAS SUPERPUESTAS. Técnica mixta sobre lienzo. 200 x 200 x 16,5 cm. 2009-2011. PIGMENTOS CON LUZ. Técnica mixta sobre lienzo. 200 x 100 x 16,5 cm. 2012. TEXTO 1 GUILLERMO SOLANA Abrazar lo visible Cada vez que contemplo los cuadros de Alberto Reguera vuelve a sorprenderme la eficacia de la vieja magia, el sortilegio mediante el cual una tela manchada, con su peso y su textura, puede convertirse de pronto en espacio, en aire. Una superficie material, de una materialidad tan indudable que podemos tocarla con la mano, se desvanece de pronto para revelarnos una lejanía, un horizonte remoto, inalcanzable. La costra de pigmento, esa pasta aparentemente inerte, se vuelve traslúcida, como una cortina a través de la cual se filtra el resplandor. El oro, la plata, el cobre que Reguera usa con cierta frecuencia tiende a acentuar ese efecto: miro el cuadro y me parece opaco, pero al cambiar de punto de vista, relumbra en él un destello. Todas estas sugerencias de espacio y de luz no son algo añadido, superpuesto a la pintura, sino algo que emana de las manipulaciones de la materia. Durante veinte años, Reguera se ha mantenido fiel a las operaciones de la pintura, indagando los barridos y restregados, las veladuras de color y las lluvias de pigmentos , y de ahí, como sin proponérselo , ha ido surgiendo la ilusión de un mundo. Mientras otros artistas de su generación abandonaban la pintura para refugiarse en la fotografa o en las instalaciones, o seguían pintando sin convicción, disfrazando la pintura bajo formas híbridas, Reguera es uno de los pocos que ha continuado obstinadamente la vieja alquimia, recreando con ella el mundo. Se ha dicho muchas veces que la intimidad entre pintura y naturaleza se volvió imposible después del impresionismo, que la gran audacia del arte moderno fue asumir una escisión inevitable y emprender un nuevo camino de espaldas a la realidad visible. Pero todo esto es una leyenda sin fundamento. Podria sostenerse incluso que no hay pintura digna de este nombre sin una correspondencia evidente o secreta con la naturaleza. En un ensayo titulado “On the Role of Nature in Modernist Painting”, publicado en 1949 y reeditado con ciertas correcciones en su antología Art and Culture, Clement Greenberg hacía una afirmación que podría parecer sorprendente en un defensor, como era él, de la pintura abstracta. Greenberg sostenía allí que los mejores pintores modernos, como Picasso y Braque, Leger y Klee, nunca habían abandonado la naturaleza como fuente de inspira- ción; se atrevía a sostener que incluso los pintores abstractos seguian teniendo en la naturaleza el punto de partida de su creación. La rigurosa unidad del plano pictórico que busca el pintor abstracto, decía, es un reflejo de la unidad de nuestro campo visual. El cuadro abstracto sería una imagen del espacio como totalidad, of “space as a total object”. Al definir así la pintura abstracta, Greenberg coincidía en el fondo con la experiencia de los grandes pintores de paisajes. La intuición central del paisajista, en Oriente y en Occidente, ha sido la capacidad de la visón para aprehender el espacio como totalidad, para captar la unid ad cósmica. En Europa, ese descubrimiento se formuló quizá por primera vez en el romanticismo. En un ensayo muy breve titulado “Algo sobre la pintura de paisajes” (Etwas über Landschaftsmalerei), publicado en 1808, el filósofo romántico alemán Adam Müller interpretaba la pintura de paisaje a partir de este principio: “Dondequiera que el hombre vaya, su ojo está hecho de tal modo que debe abarcar el elemento celeste y el elemento terrestre con una sola mirada” (Uberall nämlich, wo der Mensch wandelt, ist sein Auge so gestellt, dass er das himmlische und irdische Element mit einem Blicke auffassen muss”). Las cosas que están más cerca de mí, mis propias manos, la silla donde me siento, las paredes de este cuarto, todo ello es sólido y tangible, esencialmente distinto del aire, ese fluido informe y sutil. Nada me parece más seguro que la diferencia entre los cuerpos y el espacio que los contiene. Pero si miro por la ventana, si levanto la vista hacia la lejanía (y la pintura de paisaje esta hecha siempre de lejanías), veré desdibujarse los contornos de las cosas, suavizandose hasta desaparecer, fundirse los colores unos con otros, hasta el punto de que materia y éter, tierra y cielo se vean confundidos. En toda visón profunda de la naturaleza, cielo y tierra intercambian sus cualidades con una extrema familiaridad. Y ese intercambio, decia Müller, se verifica sobre todo mediante dos elementos: las nubes y el agua. En las nubes, el aire pierde su transparencia, se enturbia y adquiere una masa casi tangible: el cielo se torna terrestre. En la superficie del agua, en un lago o en el mar, se refleja el cielo: la tierra se apropia de su levedad y se vuelve celeste. Por eso las nubes y el agua han sido los grandes temas, las obsesiones más constantes de la tradición de la pintura de paisaje. Los pintores chinos de la época Song, en el siglo XII, ya sabían que las nubes pueden volverse tan pesadas como montanas, y Ruisdael o Constable volverían a ensenarnos esa lección en sus inmensos cielos. En su libro Parables of sun light, Rudolf Arnheim observa que “it has been a boon to the landscape painters that cumulus clouds look so heavy. They have helped to add visual weight to the upper half of pictures that would look badly unbalanced otherwise.” El agua ha sido el otro elemento esencial de la pintura de paisaje, hasta el extremo de un Turner o un Monet. Durante las últimas décadas de su vida, en el jardín de Giverny, Monet creó la larga serie de sus Nymphéas, donde las plantas flotantes, la transparencia del fondo y los reflejos de los sauces y el azul del cielo se entretejen de modo que ya no sabemos distinguir lo sólido de lo etéreo, lo real de lo ilusorio. Reguera recrea esa sensación en “Naturalezas flotantes”, cuya caída vertical de pigmentos verdes sugiere el reflejo de la vegetacón en un estanque, mientras que las incrustaciones de pintura evocan la vibración de la superficie del agua. Una neblina y un lago bastan para suspender nuestra percepción habitual. El Obermann de Sénancour tuvo esa revelación única en uno de sus paseos por los Alpes, una tarde que estaba sentado bajo los pinos del Jorat, contemplando el paisaje: “Tout paraissait fixe, éclairé, immobile; et dans un moment oú je levai les yeux aprés les avoir tenu longtemps arretés sur la mousse qui me portait, j’eus une illusion imposante que mon état de reverie prolongea. La pente rapide qui s’étendait jusqu’au lac se trouvait cachée pour moi sur le tertre oú j’étais assis; et la surface du lac trèsinclirée semblait élever dans les airs sa rive opposée. Des vapeurs voilaient en partie les Alpes de Savoie confondues avec elles et revetues des memes teintes. La lumière du couchant et le vague de l’ air dams les profondeurs du Valais élevèrent ces montagnes et les séparèrent de la terre, en rendant leurs extrémités indiscernables; et leur colosse sans forme, sans couleur, sombre et neigeux, éclairé et comme invisible, ne me parut qu’un amas de nuées orageuses suspendues dans l’espace: ii n’était plus d’autre terre que celle qui me soutenait sur le vide, seul, dans limmensité. “ He recordado esa experiencia de Obermann al contemplar un cuadro de Reguera, “Instantáneas románticas”: esa forma azul que surge entre la niebla, sobre el agua, podría ser una nube oscura o una montaña elevada y suspendida mágicamente en el aire. Con esa forma, al propio espectador se siente como si flotara ingrávido. Al trocar sus papeles el cielo y la tierra, no sólo desaparecen las fronteras entre los elementos, sino esa otra frontera, más fundamental, entre el yo y la naturaleza. Los cuadros de Reguera nos muestran a veces tierra y cielo como dos espejos enfrentados. En “Una extraña luz”, una insólita nube negra parecida a un come- ta atraviesa el cielo, y en el suelo, una sombra oscura la sigue. A veces, cielo y tierra apenas pueden distinguirse, porque son de la misma sustancia cromatica, como sucede en “Lontano”, dividida sólo por un horizonte color de cobre. Otras veces ya no queda ni rastro de horizonte, y se produce una metamorfosis aún más sorprendente. Mientras contemplamos el cuadro “Violento amanecer”, lo que parecía un firmamento incendiado se transforma en un vasto campo de trigo de Castilla o en un desierto de interminables dunas. “lluminados fragmentos acuáticos” puede ser un cielo inundado de sol, o también, como sugiere el título, la luz solar reflejada en la superficie del agua. Todo es inestable, cambiante, y cada cuadro contiene muchos paisajes posibles. Lo único cierto es la totalidad cósmica que las pinturas comunican, y el sentimiento oceánico de perdernos en esa totalidad, de abrazar todo cl universo visible. Guillermo Solana. Texto extraido del catálogo exposición individual de Reguera en Zurich. REENCUENTROS MATÉRICOS. Técnica mixta sobre lienzo. 100 x 100 x 16 cm. 2012. TITANATE VIBRATIONS. Técnica mixta sobre lienzo. 40 x 40 x 12 cm. 2010. Instalación pictórica. ALBORADA. Técnica mixta sobre lienzo. 80 x 80 x 16 cm. 2012. ESTELAS. Técnica mixta sobre lienzo. 50 x 50 x 15 cm. 2012. PERSPECTIVAS CELESTE. Técnica mixta sobre lienzo. 100 x 100 x 15 cm. 2011. ENCLOSED FROZEN MATERS. Técnica mixta sobre lienzo. 60 x 60 x 13 cm. 2009. Instalación pictórica. LAYERD LANDS. Técnica mixta sobre lienzo. 100 x 100 x 13 cm. 2010. ANVERSO. LAYERD LANDS. Técnica mixta sobre lienzo. 100 x 100 x 13 cm. 2010. REVERSO. FIRMAMENTO. Técnica mixta sobre lienzo. 100 x 100 x 16 cm. 2012. ENTRAMADAS TEXTURAS EN CONTRASTE. Técnica mixta sobre lienzo. 50 x 50 x 16 cm. 2012. TEXTO 2 REX WEIL Crítico de Arte de la revista ART NEWS Review Alberto Reguera y el paisaje de la sensación “Por supuesto, este ego, este ego creador, espontáneo, considerado. habla del Cuerpo y todavía quiere al cuerpo, incluso cuando poetiza y delira y revolotea con alas rotas. Aprende a habhar cada vez con más honestidad, este ego, y mientras más aprende, más y honores halla para el cuerpo y la tierra.” Friedrich Nierzsch.E, Zoratustra, I Parte. Nuestro conocimiento de la Naturaleza es fragmentario, trágico, casi siempre iluso. En el mejor de los casos, observamos y registramos y probamos / observamos y registramos y probamos de nuevo. Las más pequeñas comprobaciones de los fenómenos nos procuran una satisfacción desmedida. Esta lenta y segura tramsiposición de la informacion útil y fiable es el lenguaje de la ciencia. Incluso así, nuestra forma mas preciosa y fundamental de experiencia es la sensación directa inmediata. La sensación es conciencia entes de ponerla en palabras. Y la pintura es, ciertamente, el idioma más antiguo para la expresión de la sensación.Durante al menos cuarenta mil años (y tal vez muchos más), Ia pintura ha sido el lenguaje de la verdad de Ia sensación. Como todas las formas de lenguaje humano, es una proposición en evolución que asimila, examina, acepta y rechaza nuevas y viejas intuiciones. Revoloteamos, aunque valientemente, con alas rotas. La búsqueda de Alberto Reguera es de un lenguaje poético que describe la sensación de luz. El iimz el paisaje, pero sus temas son también el ojo interior, la mente, el sistema nervioso y la memoria. Aunque estudia la luz del sol reflejada por la atmósfera y el agua, lo que más importa es su capacidad para captar y recrear la delicada excitación de la percepción humana. Sus cuadros sintetizan la escena y la sensación, aprension y temor reverente. Él coloca nuestros egos sensuales no como observadores objetivos sino como partes integrantes del enorme poder de la naturaleza. La técnica meticulosia e innovadora de Reguera está perfectamente adaptada para esta tarea. Reguera utiliza su cuerpo y su aliento, moviéndose alrededor de un cuadro, soplando pigmento seco sobre una superficie mojada. Como una tormenta de polvo, el pigmento se entierra y exagera los contornos de las capas originales de pintura y de la tela. Es una danza de accidentes controlados, como la naturateza misma. La topografía pintoresca resultante tiene una textura seca y sutli que absorbe suavemente la luz. Los dramáticos cuadros bien afinados para esta exposición (la segunda muestra en galeria del artista en Washington, D.C.) constituyen otro avance impresionante en su dominio de materiales y técnica. La nueva obra aumenta el tono sustancialmente, a menudo con rojos feroces que arrasan hacia abajo y atraviesan rosas helados o neblinas de naranja brillante. Aquí, el artista parece acercarse más al incendiario primer resplandor crepusctlar. Más que nunca, Ios nuevos lienzos audaces, con sus conmovedoras salpicaduras de pintura y sus secas brisas de pigmento, demuestran la confienza madura del artista y el vigoroso placer en el acto de hacer cadros. Emmanuel Kannt compuso estas palabras para su epitafio: “Los cielos estrellados en las alturas y la ley moral dentro llenan la mente con una nueva y creciente admiración y temor, mientras reflexionamos más frecuente y más seguramente.” Con estas palabras, él resume una vida de búsquedas. Lo más importante, sugiere él, es la apreciación - la integridad de los sentimientos individuales incluso cuando se ven enfrentados con la inmensidad de la naturaleza y de la existencia. Como siempre, les pinturas de Reguera son un buen punto de partida para la segura reflexión que recomienda Kant. Rex Weil. FRAGMENTS D’AZUR. Técnica mixta sobre lienzo. 60 x 60 x 11 cm. 2012. Pintura expansiva. TRAVESIAS. Técnica mixta sobre lienzo. 100 x 100 x 15 cm. 2012. TWILIGHT. Técnica mixta sobre lienzo. 60 x 60 x 12 cm. 2010.