MST 20 años: el significado de su celebración
Transcripción
MST 20 años: el significado de su celebración
175 MST 20 años: el significado de su celebración JOÃO PEDRO STÉDILE* El coordinador nacional de los Trabajadores Rurales Sin Tierra rememora la trayectoria del movimiento, a los líderes y lideresas de procesos de luchas sociales que antecedieron y dieron vida al MST, y señala las dinámicas contradictorias de este proceso organizativo inserto en la lucha de clases. Fruto de éstos y otros factores, invita a realizar un balance de los métodos y las prácticas sociales que les ayudan a construirse como movimiento. MST 20 Years – The Meaning of its Celebration The national coordinator of the Landless Rural Workers (Trabajadores Rurales Sin Tierra) remembers the trajectory of the movement, the leaders of the social struggles that anteceded and gave birth to the MST, and points to the contradictory dynamic of this organizational process submerged in the class struggle. Given this and other factors, a balance is made of the social methods and prcatices that helped them to construct the movement. INTRODUCCIÓN Los aniversarios de las personas, entidades y acontecimientos son conmemorados muchas veces como un simple recuento cronológico en el que, por lo general, se destaca sólo el número de años que se ha sobrevivido. Ahora el Movimiento del los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) está cumpliendo veinte años desde su fundación como un movimiento nacional. La fecha inicial de referencia es un encuentro nacional que reunió a los líderes de la lucha por la tierra de todo el país en un * João Pedro Stédile es uno de los coordinadores nacionales del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra. EL OTRO DERECHO, número 31-32. Agosto de 2004. ILSA, Bogotá D.C., Colombia 176 DERECHO A LA TIERRA conceptos, experiencias y desafíos seminario diocesano, en Cascavel, Paraná, cuando después de cuatro días de largas reflexiones se llegó a la conclusión de que el mejor camino para dar continuidad a la lucha contra la pobreza y por una sociedad más justa era constituir un movimiento social amplio, de carácter nacional, independiente de los partidos, las iglesias, los Estado y gobiernos. Pero la fecha es una simple referencia, lo más importante es la propia historia, el proceso que se desarrolló a lo largo del tiempo. Así, forman parte de la historia del MST no sólo los veinte años vividos a partir del encuentro de Cascavel, nuestra existencia es el resultado del amplio contexto histórico de la vida del pueblo brasilero Somos por encima de todo un movimiento social, una forma particular por medio de la cual el pueblo brasilero se organiza para luchar por sus derechos, para luchar por mejorar la forma en que la sociedad se organiza y funciona, para que todos puedan vivir mejor. Entonces, somos el resultado de un contexto socioeconómico, de nuestra sociedad, y también de un proceso colectivo, social, de millares de personas que también lucharon antes de la existencia del MST y durante la trayectoria del mismo. Por tanto, celebrar los veinte años es, sobre todo, rememorar toda la trayectoria que nos convocó y, a través de ello, nuestra propia historia. SOMOS FRUTO DE UNA LARGA HISTORIA El MST no puede ser comprendido únicamente con base en sus últimos veinte años. En realidad es el fruto de una larga historia recorrida por nuestro pueblo. Somos hijos del pueblo brasilero y por eso tenemos necesariamente nuestros padres, abuelos, y antepasados en la vida de dicho pueblo. Sólo existimos hoy porque antes de nosotros el pueblo brasilero construyó otras formas de organización y lucha por la justicia en el ámbito rural. Somos herederos de las luchas históricas de los pueblos indígenas, somos herederos de las luchas históricas de los negros por la libertad que, cuando huían y conquistaban su libertad, construían los quilombos. Somos herederos de los primeros movimientos campesinos – algunos se convirtieron en verdaderas epopeyas, como Canudos, Contestado, Caldeirão–, y de muchos otros que no fueron registrados por la historia oficial de la clase dominante. Somos herederos de la experiencia de organización clasista de los campesinos que construyeron numerosas organizaciones nacionales a partir de la década de los años cincuenta, y que después fueron masacrados por la dictadura militar, como la ULTABS, las Ligas Campesinas y el Master. EL OTRO DERECHO, número 31-32. Agosto de 2004. ILSA, Bogotá D.C., Colombia MST 20 años: el significado de su celebración 177 Somos herederos de muchas luchas localizadas, de la resistencia realizada por poseedores, campesinos anónimos, que en medio de las tinieblas de la dictadura militar sobrevivieron y lucharon. Somos fruto de muchas reflexiones. Somos fruto de la teorización de las múltiples experiencias de lucha que nos antecedieron, tanto en Brasil como en América Latina. Conmemorar los veinte años del MST implica conmemorar y rememorar toda esta trayectoria. SOMOS HIJOS DE LUCHADORAS Y LUCHADORES DEL PUEBLO BRASILERO A lo largo de la historia de nuestro pueblo, y de los movimientos campesinos en particular, numerosas luchas y procesos sociales tuvieron su representación en el liderazgo personal de muchos luchadores. La historia oficial, a menudo, enfatiza la referencia a las personas, a los luchadores como símbolo de un proceso social. Pero en todos los procesos sociales, millares de hombres y mujeres participan, luchan, se sacrifican, aunque tal vez la historia registre el nombre de tan sólo unos pocos que fueron más conocidos, más mencionados. Y cuando nos referimos a algunos liderazgos, en realidad queremos transformarlos en íconos de un proceso social. Es como si fuesen el resumen, la síntesis de este proceso. Pero nunca debemos olvidar que ellos fueron el resultado de una voluntad colectiva, de un proceso social, que incluso les otorgó un papel de dirección y protagonismo. Por eso, también hace parte de nuestra historia la contribución de líderes y luchadores del pueblo brasilero que antecedieron al MST. Así, debemos hacer referencia a Zumbi y Dandara. Debemos recordar a Antonio Conselheiro, Monge Maria, Beato Lourenço. Debemos mencionar a luchadores como João Pedro Teixeira, Francisco Julião, Gregório Bezerra, y muchos más. Cada uno de ellos, a su manera y en su tiempo, fueron líderes de procesos de lucha social. Pero también debemos mencionar a los luchadores del MST, quienes a lo largo de estos veinte años pagaron con su vida la osadía de continuar liderando la lucha. Han sido tantos los compañeros y compañeras que hemos perdido en este trayecto y que podrían estar con nosotros celebrando nuestra historia. En todos los estados tenemos nuestros mártires. Algunos cayeron bajo la mano asesina del latifundio, otros pagaron con su vida por la prisa de cumplir con su deber, otros fueron abatidos por las enfermedades que la lucha les acarreó y fallecieron. Pero todos nos dejaron su ejemplo y por eso no podemos olvidarlos. EL OTRO DERECHO, número 31-32. Agosto de 2004. ILSA, Bogotá D.C., Colombia 178 DERECHO A LA TIERRA conceptos, experiencias y desafíos Fueron tantos que no es posible nombrarlos a todos, pero a cada uno le debemos un espacio, como por ejemplo a nuestra querida Roseli Nunes, nuestra ejemplar Saltee Stronzake, nuestro Oziel Alves. Hubo también otros que, aunque no pertenecieron a nuestro movimiento, por encima de todo eran luchadores del pueblo brasilero y nos ayudaron tanto, como nuestros queridos José Gomes da Silva, madre Cristina, Florestan Fernandes, Josué de Castro, Darcy Ribeiro, Milton Santos, Paulo Freire, Dom José Gomes. SOMOS FRUTO DE NUESTROS ERRORES Y ACIERTOS Somos un movimiento social que busca organizar a los trabajadores, los pobres, los campesinos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos que quieran luchar por la justicia social. Y al tratar de organizarlos vivimos un proceso contradictorio que no depende sólo de la voluntad política de las personas, de la aplicación de las normas sociales, de principios organizativos. Depende también de las contradicciones de la lucha de clases, de su dinámica, de la fragilidad de la naturaleza humana, de sus errores e intenciones. Somos fruto de eso; por lo mismo, la celebración de los veinte años debe servir como un momento importante para realizar un balance de nuestros aciertos, de nuestros errores; para aprender de ellos y evitarlos, no sólo para realizar autocríticas hipócritas. Aprender de los errores significa identificarlos, conocer sus causas, y construir prácticas sociales que los eviten y combatan. Aprender de nuestros aciertos significa identificar cuáles son los métodos y prácticas sociales que nos ayudan a construir el movimiento, a organizar más gente. Conmemorar nuestra trayectoria histórica sirve también para reflexionar sobre esos métodos y prácticas sociales. CONTEMPLAR LA HISTORIA PARA VISLUMBRAR UN FUTURO MÁS CLARO Por último, debemos aprovechar esta etapa de nuestra trayectoria para que, con la madurez de quien ya ha caminado tanto y logró llegar a los veinte años, se pueda tener la lucidez de mirar hacia atrás, vislumbrar cada curva del camino recorrido, cada piedra, cada zanja, cada tropiezo. Percibir los meandros de la lucha clases y, de este modo, tener una visión más clara y aguda para mirar hacia adelante, para saber discernir cuál es el mejor camino a seguir y alcanzar con mayor seguridad nuestro destino. Nuestro destino sigue siendo el mismo. EL OTRO DERECHO, número 31-32. Agosto de 2004. ILSA, Bogotá D.C., Colombia MST 20 años: el significado de su celebración 179 El MST sigue siendo un movimiento social que procura organizar a los pobres del campo y a sus amigos para luchar por una sociedad con menos pobreza y menos desigualdad. Y nos damos cuenta de que la lucha contra la cerca del latifundio, del capital, de la ignorancia, de la dominación tecnológica, es la mejor forma de construir una sociedad igualitaria en el medio rural de Brasil. Pero los caminos que debemos seguir para llegar hasta nuestro destino pueden alterarse. No debemos embelesarnos con los caminos fáciles, con el asfalto, con el avión. A veces, el medio más rápido no es una señal que indica que llegaremos con seguridad al destino que anhelamos. Por último, que las reflexiones que hagamos a lo largo del año 2004 sobre nuestros veinte años de trayectoria nos ayuden a vislumbrar con más claridad cuál es el mejor camino, cuáles son los atajos que debemos tomar para llegar a nuestro destino. ¡Larga vida al MST! Pero el MST solamente tendrá una vida larga si nunca se aparta de su misión verdadera: organizar a los pobres del campo para que luchen por sus derechos y conquisten una vida mejor. Sólo vivimos para eso. EL OTRO DERECHO, número 31-32. Agosto de 2004. ILSA, Bogotá D.C., Colombia